Maestro es...

..."TODO AQUEL QUE SE SIENTE DISPUESTO A ACEPTAR QUE EL MAS HUMILDE DE LOS HOMBRES PUEDE TENER ALGO QUE ENSEÑARLE"

CARLOS CUETO FERNANDINIV

viernes, 7 de mayo de 2010

Generadores y Herramientas Online

Aquí les dejo un link donde podrán generar sopas de letras, labertintos, crucigramas... para poder utilizar en los distintos niveles y materias.
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Juegos para conocerse

Las pro­pues­tas de jue­gos que plan­tea­re­mos a con­ti­nua­ción son para prin­ci­pio de año, cuan­do los alum­nos re­cién co­mien­zan las cla­ses y mu­chos to­da­vía ni se co­no­cen.
Estos jue­gos per­mi­ti­rán una mayor y mejor in­te­gra­ción, ade­más de lo­grar un ade­cua­do am­bien­te de tra­ba­jo.

Pro­pues­ta 1
Clase: desde se­gun­do a sexto de Pri­ma­ria.
Re­cur­sos: hojas de A4, mar­ca­do­res o lá­pi­ce­ras.
Desa­rro­llo: Se les dá a cada alumno una hoja de papel A4, en la cual de­be­rá es­cri­bir en forma ver­ti­cal el nom­bre de su com­pa­ñe­ro de al lado. Con cada letra del nom­bre for­ma­rá una pa­la­bra bo­ni­ta, por ejem­plo:
P re­cio­sa
A mo­ro­sa
M imosa
E le­gan­te
L eal
A miga
Des­pués, cada uno pre­sen­ta­rá su tra­ba­jo en forma co­lec­ti­va.
Pro­pues­ta 2
Cla­ses: Desde cuar­to año de Pri­ma­ria en ade­lan­te.
Re­cur­sos: si­llas
Desa­rro­llo: Toda la clase forma una ronda con las si­llas y cada alumno se para en­ci­ma de una de ellas. Se les dan di­fe­ren­tes in­di­ca­cio­nes para que se co­lo­quen en orden, sin pisar el piso. Por ejem­plo: tie­nen que or­de­nar­se por órden al­fa­bé­ti­co o por fecha de na­ci­mien­to. Esto in­cen­ti­va­rá a que los alum­nos ten­gan que ayu­dar­se para no caer­se en el ca­mino.
Luego el maes­tro ve­ri­fi­ca con sus alum­nos que el órden sea el co­rrec­to y si hay algún error se co­rri­ge.

El juego en el aula

La actividad más seria

Jugar es una actividad, además de placentera, necesaria para el desarrollo cognitivo (intelectual) y afectivo (emocional) del niño. El juego espontáneo y libre favorece la maduración y el pensamiento creativo.
Los niños tienen pocas ocasiones para jugar libremente. A veces, consideramos que "jugar por jugar" es una perdida de tiempo y que sería más rentable aprovechar todas las ocasiones para aprender algo útil. Por medio del juego, los niños empiezan a comprender cómo funcionan las cosas, lo que puede o no puede hacerse con ellas, descubren que existen reglas de causalidad, de probabilidad y de conducta que deben aceptarse si quieren que los demás jueguen con ellos.
"Los juegos de los niños deberían considerarse como sus actos más serios", decía Montaigne. El juego espontáneo está lleno de significado porque surge con motivo de procesos internos que aunque nosotros no entendamos debemos respetar. Si se desea conocer a los niños -su mundo consciente e inconsciente- es necesario comprender sus juegos; observando éstos descubrimos sus adquisiciones evolutivas, sus inquietudes, sus miedos, aquellas necesidades y deseos que no puede expresar con palabras y que encuentran salida a través del juego.

Juego y realidad: valor del juego simbólico (juego de ficción)

Los tipos de juegos de los niños muestran su evolución:

  • Juegos funcionales, juegos de acción, de sensaciones y movimientos, en la etapa de las adquisiciones sensoriomotrices.
  • Juegos de ficción, juegos simbólicos o de representación, en las etapas del pensamiento preoperatorio y de las operaciones concretas.
  • Juegos reglados y estructurados, deporte, juegos de competición, propios de la etapa del pensamiento formal y de la abstracción.

El juego simbólico o de ficción es el juego infantil por excelencia. Obligado a adaptarse a un mundo social adulto y a una realidad física que aún no comprende, el niño necesita inventarse su propio mundo a partir de aquello que vive pero traduciéndolo a un lenguaje simbólico, personal, con el que adaptar ese mundo externo a sus necesidades. Por medio del juego de ficción el niño asimila poco a poco ese mundo externo, lo elabora y se adapta a él en un proceso continuo de maduración.

Juego y desarrollo intelectual

Los niños empiezan a usar símbolos desde el segundo año de vida (por ejemplo, al señalar un perro diciendo "guau" o al hacer como si bebiera de una taza), repitiendo actuaciones que han visto en adultos, representando sucesos que han vivido o imitando el funcionamiento de determinados objetos. Es la imitación diferida. En ese imitar del niño se produce la asimilación de las situaciones y relaciones que observa en el mundo que le rodea. Parte de modelos concretos para, más adelante, llegar a la abstracción.
La función simbólica es una metarrepresentación común al juego y a otras actividades humanas como el lenguaje. Cuando falla la adquisición y utilización de la función simbólica (en la afasia, en el autismo, en la deficiencia mental...) se advierte la importancia de la misma en la maduración personal y la necesidad de potenciar en la infancia la práctica del juego espontáneo para que puedan lograrse los niveles adecuados en cada etapa evolutiva.

Juego y personalidad

A veces, determinadas dificultades, que quizá parecen insuperables para el niño, pueden hacerse frente por medio de los juegos, siempre que se aborden a su modo y planteando de uno en uno los aspectos del problema
Los celos por el nacimiento de un nuevo hermano, por ejemplo, es un tipo común de conflicto, que suele aparecer enmascarado en los juegos como reacción a procesos internos que el mismo niño desconoce, pero que le ayudarán a aceptar esa realidad, al representarse el problema de una forma nueva y grata para él, como cuando trata a su muñeco del mismo modo que él quiere ser tratado o cuando reacciona en su juego como querría haberlo hecho en la realidad...
En el juego se da una adaptación entre lo imaginable (todo es posible) y lo permitido (reglas de conducta), en la que el niño tiene tiempo de aprender lo que es factible y correcto mientras permite una salida airosa a sus impulsos.

En síntesis, el juego...
Es una actividad imprescindible para el niño. Jugar es necesario para el desarrollo intelectual, emocional y social. Permite tres funciones básicas de la maduración psíquica: la asimilación, comprensión y adaptación de la realidad externa. Exige ofrecer al niño el tiempo y los medios favorables para que lo pueda realizar a su modo. Favorece las adquisiciones sociales tempranas, las habilidades de comunicación social. Es una preparación para la vida adulta. Como conducta exploratoria, impulsa la creación de campos de acción y la creatividad. Tiene un sentido para el niño. Cuando se le interrumpe cualquier juego, se le priva del desenlace de un argumento creado por él mismo con una finalidad que no siempre alcanzamos a comprender.